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Archive for 7 agosto, 2010

LA PREHISTORIA

El termino Prehistoria designa el periodo de tiempo transcurrido desde la aparición del primer ser humano hasta la invención de la escritura, hace más de 5.000 años (aproximadamente en el año 3.000 A.C). Desde el punto de vista cronológico, sus límites están lejos de ser claros, pues ni la aparición del ser humano ni la invención de la escritura tienen lugar al mismo tiempo en todas las zonas del planeta.

Podemos distinguir tres etapas fundamentales dentro de la Prehistoria:

-PALEOLÍTICO

El Paleolítico es una etapa de la prehistoria caracterizada por el uso de útiles de piedra tallada; aunque, también se usaban otras materias primas orgánicas para construir diversos utensilios: hueso, asta, madera, cuero, fibras vegetales, etc. (mal conservadas y poco conocidas). Es el período más largo de la historia del ser humano (de hecho abarca un 99% de la misma), se extiende desde hace unos 2,5 millones de años (en África) hasta hace unos 10.000 años.

-Modo de vida

La economía era cazadora-recolectora muy sencilla, con ella conseguían comida, leña y materiales para sus herramientas, ropa o cabañas. La caza era escasamente importante al principio del Paleolítico, predominando la recolección y el carroñeo. A medida que el ser humano progresa física y culturalmente la caza va ganando importancia:

  • Los primeros homínidos apenas sabían cazar, especialmente los australopitecos y Homo habilis. Vivían de la recolección de vegetales comestibles (tubérculos, raíces, cortezas y brotes tiernos, frutas y semillas); de capturar pequeños animales (insectos, reptiles, roedores, polluelos, huevos…) y de animales muertos o enfermos que encontraban (carroña, sobre todo). Eran muy oportunistas.
  • Más tarde ya cazaban, pero su verdadera base alimenticia siguió siendo la recolección y la carroña o las capturas oportunistas y con trampas. De hecho, los grandes yacimientos de Torralba y Ambrona (provincia de Soria, España), donde los humanos despiezaban enormes elefantes antiguos (de hasta 20 tn de peso), no eran cazaderos, sino lugares de carroñeo.
  • Los verdaderos humanos cazadores son los neandertales y los humanos modernos que, sin embargo, nunca dejaron de comer vegetales, pequeños animales o carroña. La caza casi siempre se hacía por medio de trampas. El Hombre de Neandertal y el hombre moderno también aprendieron a pescar por medio de arpones, redes o anzuelos.

Sin embargo, nunca se llegaba a romper el equilibrio del ecosistema, pues los cazadores y recolectores del Paleolítico no eran agresivos con el medio natural; no lo expoliaban ni acumulaban alimento innecesariamente. Al contrario, a menudo actuaban como un regulador, eliminando animales viejos, enfermos o extraviados, incluso, reciclando la carroña. La presión poblacional era escasísima, la naturaleza proporcionaba lo suficiente. No se trata de idealizar este modo de vida, sino de que nos demos cuenta de que el ser humano ha vivido en este planeta sin dañarlo el 99% de su existencia, y en sólo el 1% restante lo está destruyendo.

-Los utensilios

En esencia, las técnicas de fabricación de utensilios no cambian demasiado a lo largo del Paleolítico, a pesar de la multitud de culturas que han llegado a diferenciarse; lo que sí ocurre es que se perfecciona mucho y se llega a un nivel de destreza asombroso. Para fabricar estas herramietas golpeaban la piedra cuidadosamente hasta obtener la forma deseada.

  • Existieron útiles de hueso como los punzones, las azagayas o puntas de lanza, los arpones para pescar, propulsores, agujas de coser, anzuelos, bastones perforados (a menudo llamados “bastones de mando”), etc. Sin embargo los útiles de hueso sólo son abundantes con la aparición de los humanos modernos, en el denominado Paleolítico Superior.

Los útiles de piedra también evolucionan, por supuesto; pero, siempre se fabricaron por medio de diversas técnicas de talla, sobre todo la percusión, es decir, se golpeaba el núcleo  con un percutor de piedra (percutor duro) o de cuerna de cérvido (percutor blando o elástico), para dar forma a las herramientas líticas, como un escultor. En el Paleolítico superior se llega a tallar la piedra no sólo por percusión, sino también por presión, consiguiendo un mayor control sobre el resultado. En cualquier caso, obtenían filos cortantes o, bien, esquirlas afiladas llamadas lascas. Al principio se fabricaban herramientas de piedra muy simples, los cantos tallados, después aparecieron los bifaces o hachas de mano, que servían para hacer de todo: cortar, cavar, romper, perforar… Más adelante, los útiles se especializaron, apareciendo las raederas (para curtir pieles), los cuchillos (para desollar animales), las puntas de lanza de piedra, etc.

Canto tallado, el utensilio más antiguo y sencillo que fabricó el ser humano en el Paleolítico Inferior

El bifaz supuso una auténtica revolución tecnológica

El hendidor, de apariencia sencilla, pero conceptualmente muy avanzada

La raedera, una lasca preparada para curtir pieles, se generaliza en el Paleolítico Medio

Utensilios del Paleolítico Superior: hoja de sílex, raspador y perforador

Hoja de laurel con talla bifacial por presión

Arpón con microlitos, arpón de doble hilera y azagaya

Pequeños útiles de hueso del Paleolítico Superior: aguja de coser y anzuelo

-Grupos humanos

No debía existir división del trabajo ni especialización, salvo para casos que requerían habilidades especiales (el chamán, el artesano…). Cada miembro del grupo era capaz de hacer de todo para sobrevivir, al margen de las capacidades individuales, mayores en unos individuos que en otros. Dado el dimorfismo sexual, es posible que hubiese cierta división del trabajo entre hombres y mujeres (en aquellos casos en los que la potencia física fuese esencial o se produjese un embarazo). También debió existir división del trabajo en función de las edades. Aunque esto, sin duda, favoreció la productividad, no implica necesariamente una jerarquización social. El hecho de que los hombres fuesen más fuertes que los niños, las mujeres o los ancianos no implica que ellos fuesen privilegiados o jefes.

El liderazgo no implicaba privilegios, ni era vitalicio o hereditario. La igualdad social es la única opción en una economía en la que no existen los excedentes, en la que no se puede acumular riqueza. Por la misma razón, es ilógico el robo, la guerra o la conquista. Los datos arqueológicos parecen corroborarlo. No hay señales de conflictos bélicos, tampoco había motivos, ya que la densidad de población era mínima. Se estima que el máximo poblacional era de 10 millones de seres humanos en todo el globo. La integración en la naturaleza era sólo posible gracias a la cohesión de un grupo igualitario en el que todos trabajan, no por propio beneficio, o por obligación, sino voluntad, por convencimiento.

-Creencias y arte

La espiritualidad quizá aparece en esta etapa: los de la Sima de los Huesos, uno de los yacimientos de la Sierra de Atapuerca, pues podría ser un santuario en el que, tal vez, fueron depositados los cadáveres, en vez de abandonarlos en el campo. Más tarde, los neandertales enterraban a sus muertos con ofrendas para el más allá, una de cuyas manifestaciones es el arte paleolítico, que nació hace 30 000 años. Las obras de arte paleolítico están pintadas o esculpidas en las paredes de las cuevas (arte parietal) o decorando objetos de uso cotidiano (arte mobiliar): sobre todo, de hueso, como arpones, puntas de lanza, bastones, etc. Todavía no se sabe para qué servían las obras de arte paleolítico, pero es seguro que tenían una finalidad mágica o religiosa.

La religión era, a menudo, protectora. Las Venus, figuras que aparecen en el registro arqueológico del Paleolítico Superior, proporcionan un indicio, ya que podrían haberse utilizado para asegurar el éxito en la caza o para lograr la fertilidad de la tierra y mujeres. Las Venus paleolíticas del Paleolítico superior se han explicado a veces como representaciones de la Madre Tierra, similar a la diosa Gea.

-NEOLÍTICO

El Neolítico en la Península Iberica corresponde al período comprendido, aproximadamente, entre el 6000 a. C. y el 3000 a. C., momento en el que se generaliza la fundición del cobre y se da paso a un nuevo período. Puede decirse que los yacimientos neolíticos más antiguos de la Península Ibérica se han datado en torno al 5500 a. C.

Mayoritariamente se acepta que, al igual que en el resto de Europa, se trata de un desarrollo procedente del exterior, principalmente de Oriente Próximo, que irá penetrando hacia el interior a través del mar Mediterráneo, fusionándose con los rasgos autóctonos de cada región.

Durante el Neolítico surgen la agricultura y la ganadería, y con esta nueva economía la población comienza a establecerse permanentemente en un lugar, se sedentariza. En la Península la ganadería fue la actividad predominante en la mayor parte de las zonas, dadas las propicias condiciones del terreno. Las diferentes tareas agrícolas y ganaderas provocaron una mayor especialización y la división del trabajo, y con ello las diferencias sociales. Se desarrollaron útiles agrícolas, como las azadas, hoces y molinos de mano, y adquirieron un gran desarrollo de los instrumentos de madera, asta y hueso, pero sobre todo se extendió la cerámica, que fue primordial para la conservación de los alimentos y su cocción.

La agricultura del trigo y la cebada está comprobada indirectamente, por haberse encontrado útiles como molinos de mano o molederas; pero también directamente, a partir de semillas de trigo cultivadas. El inicio de la ganadería se deduce de la comprobación del consumo de vaca, oveja y cerdo.

El modelo de hábitat más extendido en el Neolítico peninsular es el de la ocupación de cuevas, con muchos ejemplos en la geografía peninsular como la Cova de l’Or, Los murciélagos de Albuñol, Caldeirão, Nerja o Dehesilla, por señalar algunos. No obstante, no faltan poblados al aire libre que se están documentando recientemente en toda la Península Ibérica, como la Draga, Mas d’Is o La Lámpara, entre otros, que demuestran la generalización del poblamiento en diversos tipos de ocupaciones.

-Cultura neolítica

Desde el VI milenio A.C. se comienza a trabajar en la península la cerámica, caracterizada por su decoración impresa mediante conchas de berberecho. Se han encontrado yacimientos en Cataluña, Levante y Andalucía. En ellos hay muestras de prácticas agrícolas, aunque todavía predominaba la economía ganadera. También en esta fase se encuentran cerámicas decoradas. En algunos casos, las cerámicas están adornadas con representaciones humanas.

A partir del 4000 a. C. comienza una segunda fase neolítica. Esta etapa fue la de la expansión por el resto de la Península, con asentamientos en las dos mesetas, en el valle del Ebro y el País Vasco. Se desarrolla la cultura de los sepulcros de fosa en Cataluña hasta el sur de Francia, y se caracteriza por las tumbas individuales con ajuar, cubiertas por enormes losas. También poseían una técnica cerámica muy avanzada. En esta cultura predominaba la agricultura, y los restos funerarios demuestran que se trataba de una sociedad dividida en grupos sociales, posiblemente a través del trabajo.

Más al sur, en torno al 3700 a. C., aparecen la cultura megalítica y una tendencia paulatina hacia los enterramientos colectivos, con presencia desde lo que sería hoy la zona de Almería, haciendo un semicírculo que recorre la fachada atlántica hasta el norte de la península en el sentido de las agujas del reloj. Aparece la agricultura y se reduce la actividad errante de las tribus.

También la pintura levantina es característica del Neolítico peninsular. Está localizada en abrigos rocosos de las sierras interiores, normalmente al descubierto, y representa escenas de grupos, con mucho dinamismo y con figuras humanas estilizadas, reflejo de un mayor grado de esquematización y abstracción que la pintura cantábrica del Paleolítico.

-EDAD DE LOS METALES

El empleo de los metales supone un gran avance en el marco cultural, en el ocaso de la época neolítica. La utilización del cobre da nombre a la primera fase de la llamada Edad de los Metales: el Calcolítico o la Edad del Cobre.

-Edad del Cobre

Al Calcolítico se asocian dos culturas en la Península. Entre los años 2.500 y el 1.800 a. C. surge en la zona murciana y almeriense la Cultura de los Millares, nombre del principal yacimiento. Pertenecía a una sociedad densamente poblada, con una agricultura de regadío más desarrollada. En el poblado se pueden observar inmensas murallas y otras obras de fortificación.

Otra cultura dentro de la Edad del Cobre es la Cultura del vaso campaniforme, desarrollada entre el 2.200 y el 1.700 a. C., cuya principal característica es su distribución por toda Europa. Hay una gran presencia de cuencos y vasijas cerámicas con la forma de campana invertida y una serie de objetos de ajuar de cobre en tumbas que evidencian la existencia de élites sociales diferenciadas por su nivel de riquezas. Se han encontrado restos en la desembocadura del río Tajo, en Portugal, Cataluña, Madrid (Ciempozuelos) y el Guadalquivir.

En el centro peninsular hallamos también la cultura de Las Motillas, elevaciones defensivas situadas en el entorno del Guadiana.

Sin embargo, el fenómeno cultural de más importancia es el de los monumentos megalíticos. Son grandes enterramientos colectivos, también comunes en el resto de Europa y que aparecieron en la zona atlántica, relacionados con el desarrollo de las creencias religiosas. Los monumentos son muy diversos, desde el dolmen hasta las tumbas de corredor, construidas con enormes piedras y techadas posteriormente con una gran losa plana, aunque a veces preferían elementos más pequeños. Se encuentran por todo el territorio peninsular, pero los más significativos se sitúan en Andalucía oriental. Tienen su origen en el Neolítico, a comienzos del cuarto milenio y se prolonga hasta mediados del tercero, ya en la Edad del Bronce.

También comenzó el desarrollo de la cultura talayótica hacia el año 2.000 a. C. en las Islas Baleares. Su nombre deriva de las grandes torres defensivas, troncocónicas y construidas con enormes piedras en torno las cuales se establecían los poblados. Además, había otro tipo de monumentos llamados taulas, que al parecer eran altares de sacrificio situados al aire libre, de tres o cuatro metros de altura, de las que se conservan una treintena en Menorca. El tercer tipo de monumento caracterizado por su vastedad era la naveta, edificio rectangular terminado en ábside y construido con grandes bloques de piedra, que servía como lugar de enterramiento colectivo.

-Edad del Bronce

Los intercambios en el mediterráneo aproximan los descubrimientos desde oriente a occidente y a la inversa. En Almería, Granada y Murcia se desarrolla la cultura de El Argar. La ciudades fortificadas son de planta rectangular, más grandes, y a su alrededor se desarrolla una importante agricultura y ganadería junto a la industria metalúrgica donde desempeñan un papel fundamental el cobre, la plata, el oro y las distintas aleaciones que dan lugar, por ejemplo, al estaño y al bronce. Aparece el poder político superior a los clanes y familias, y cambia de manera brusca la organización social. Aquí se fija la aparición de una vida urbana en un sentido más próximo a nuestros días. El control de las materias primas es elemento constitutivo de castas.

La Cultura del Argar tiene intensos contactos, hacia el Guadiana, con otras vecinas y coetáneas como la Cultura del Bronce Manchego, en Albacete y Ciudad Real. En un principio se creyó que no era más que una expresión diferente de la cultura argárica, resultante de su expansión hacia el interior; pero actualmente se tiende a caracterizarla como horizonte cultural diferenciado aunque con fuertes relaciones con el Argar y el Bronce Valenciano. Los asentamientos de esta cultura suelen ser numerosos y, aunque dispersos y extensivos dentro de un territorio, mantienen relaciones entre sí creando agrupaciones de asentamientos. Los caracterizados como morras (en Albacete) y motillas (en Ciudad Real), fortalezas circulares dispuestas en anillos concéntricos en torno a una gran torre central, constituyen lugares de habitación sin parangón en el resto de la Península. Son propios de esta cultura otros tipos de asentamientos como los castellones, los asentamientos en cuevas o los llamados de fondos de cabaña. Incluso existen algunos muy singulares, como el crannóg (especie de palafito) de El Acequión, que sugieren una gran versatilidad de esta Cultura para adaptarse a las condiciones de habitabilidad más dispares desarrollando diferentes soluciones. Constituye uno de los substratos culturales indígenas sobre los que, posteriormente, se desarrolló la Cultura Ibera. La red de relaciones y comunicaciones, creada por estos pueblos entre sí, se va a mantener casi intacta hasta época romana.

Los contactos de la cultura Argárica también se extienden hacia el Guadalquivir, dando lugar más tarde a Tartessos. Las penetraciones a través del Pirineo de otras culturas es constante y durará centenares de años. El impacto de estas migraciones es mayor en el interior y norte de la península que todavía no tiene el desarrollo de la zona meridional. Los nuevos pobladores son diestros en la explotación y fabricación de instrumentos de hierro. Las oleadas de inmigrantes se acercan por dos puntos: por las actuales Navarra y País Vasco por un lado, y por la zona oriental hasta Cataluña por otro. Traen mejores técnicas agrícolas y ocupan los espacios de la Meseta que son los que menos población tienen en esos momentos. Usaron los yacimientos de hierro del norte de España, y aplicaron la cultura cerealista y una ganadería extensiva. Siendo dominantes en el centro y parte noroccidental de España, lograron finalmente ser la clase dirigente en la zona de norte del Mediterráneo español, mientras que las culturas del sur y del sureste permanecieron más ajenas.

Hacia el final de este periodo (1200-1000 a. C.) se extienden desde el otro lado de los Pirineos los primeros asentamientos de la Cultura de los Campos de Urnas.

-La Edad del Hierro

La Edad del Hierro transcurre desde el año 800 a. C. hasta aproximadamente el comienzo de la conquista romana de Hispania, en el 218 a. C. Esta es la última etapa prehistórica que, en el territorio peninsular, coincide con la colonización de los pueblos mediterráneos (fenicios, griegos y cartagineses) y de los pueblos del norte de Europa (los celtas).

En el transcurso de esta etapa, se mezclan los rasgos autóctonos de las culturas indígenas con la influencia cultural llegada del exterior. Generalmente, no existe una gran discontinuidad entre las culturas del Bronce y las del Hierro; los restos arqueológicos nos hacen pensar en una paulatina evolución, y solamente las aportaciones tecnológicas y culturales externas provocaron una progresiva diferenciación entre los pueblos mediterráneos, mucho más avanzados, y las culturas del interior.

Los orígenes de la metalurgia del hierro no son claros. Como en el caso del bronce, hubo una elaboración rudimentaria de hierro meteórico, a la que posteriormente siguió la del mineral de hierro propiamente dicho, que debió de aparecer a mediados del II milenio adC en Asia Anterior, aunque otros estudiosos se decantan más por África. De una manera práctica, el hierro no comenzó a trabajarse hasta el año 1.200 a. C., y durante siglos todavía compartió con el bronce (a veces más estimado) la primacía de material para la fabricación de armas, útiles y adornos.

La metalurgia del hierro tardó mucho tiempo en descubrirse, pues aunque la materia abundaba en muchas zonas, la elevada temperatura a la que se funde (unos 800ºC) determinó que sólo la casualidad hiciera posible el hallazgo. Primeramente se tostaba en fuego de carbón y luego se fundía en un pozo en el que habían colocado capas alternas de carbón vegetal y hierro a las que se prendía fuego avivado mediante fuelles. Se conseguían así lingotes de hierro puro que, tras un nuevo calentamiento, eran golpeados con martillo para separar la escoria y darles la forma deseada. Lamentablemente, este método no podía proporcionar armas ni objetos tan eficaces como los de bronce. Solo una verdadera especialización hizo factible la mejora de la metalurgia del hierro y su predominio sobre los antiguos artículos de bronce.

En la Península es prácticamente imposible precisar la entrada del nuevo metal, principalmente porque durante algunos siglos coexistió con el bronce. Es posible que lo trajesen los fenicios al establecerse en la península hacia el año 1.000 a. C., o bien los griegos, que fundaron su primera colonia en este país, probablemente Rhodes (Rosas, Gerona), en el siglo VIII a. C. Tampoco hay que olvidar que a partir del 900 a. C. comenzaron las oleadas célticas en la península, cuyo metal ya conocían, además de ir armados con espadas, lanzas, escudos y cascos del mismo.

-PUEBLOS PRERROMANOS

Aunque al menos desde época neolítica ya existían unos elementos básicos de la población peninsular, la falta de referencias a aquellos periodos imposibilita darles nombres. Hay que aclarar que, aunque algunas culturas conocían la escritura, estas aún se consideran parte de la Prehistoria de España.

-Tartessos

Tartessos es la cultura más antigua del primer milenio adC. Sus límites geográficos se situaban entre el sur de Portugal y la desembocadura del Río Segura. Parece que tenía dos centros de irradiación política y cultural diferentes, uno al Oeste situado en el valle del Guadalquivir, y otro al este, en la ciudad de Mastia Tarseion, presumiblemente Cartagena.

Lo poco que se conoce con certeza es debido a las fuentes griegas y romanas, así como algunos hallazgos arqueológicos que no guardan apenas relación con los testimonios escritos. Alcanzaron cierta importancia, en un principio a través de una economía ganadera y agraria y más adelante mediante la explotación de las minas de la región. El auge de esta cultura tuvo lugar entre los siglos IX y VII a. C., coincidiendo con la etapa en que los fenicios se asentaron en factorías costeras para la adquisición de metales a cambio de productos elaborados que eran adquiridos por la élite tartésica.

Estos intercambios contribuyeron al desarrollo de la sociedad autóctona. Modificaron los ritos funerarios tartésicos y, probablemente, acentuaron la estratificación social. Hay pruebas que indican que la aristocracia tartésica explotó a la población que trabajaba en las minas y en los campos en su propio beneficio.

A partir del siglo VI a. C., Tartessos entra en una etapa de decadencia. El motivo más plausible, aunque aún muy controvertido, es el agotamiento de las vetas de mineral aprovechables, que habría acabado con el comercio colonial fenicio y habría llevado a las culturas nativas de nuevo a una economía exclusivamente agrícola y ganadera.

-Íberos

Los iberos se extendieron por toda el área levantina, desde los Pirineos hasta Gades (Cádiz), aunque su zona de influencia abarcaba una importante franja interior, desde el valle del Ebro hasta el valle del Guadalquivir. Fue una cultura homogénea, con influencias de los griegos y cartagineses. Sus rasgos básicos, sin embargo, proceden de una evolución autóctona de los pueblos del Bronce: poblados fortificados de tamaño variable, desde ciudades a aldeas, a menudo en colinas y elevaciones de terreno, vivían de una economía agrícola y ganadera, aunque también del comercio con productos artesanales y minerales que intercambiaban con los comerciantes extranjeros.

Entre los siglos V y III a. C., los distintos pueblos iberos adquirieron grados de desarrollo social y político diversos. La mayor parte estaban dirigidos por una aristocracia que controlaba la producción del campesinado e imponía su dominio mediante la fuerza militar: los ajuares funerarios, cargados de armas y de imágenes que enardecían los valores guerreros, así nos lo demuestran. En ciertos pueblos hubo líderes, quizá cercanos a la figura de un rey. La conquista de cartagineses y romanos impidió su desarrollo y sometió a todos ellos al dominio externo.

En el ámbito cultural, eran pueblos avanzados, con una lengua propia aún sin descifrar, ritos religiosos y funerarios característicos y, en determinadas ciudades, un cierto desarrollo de la planificación urbana. De las muestras artísticas que se conservan, destacan una serie de esculturas, entre las que destacan la Dama de Elche, la de Baza, la del Cerro de los Santos o la llamada Bicha de Balazote.

-Los Celtíberos

Los celtíberos son, en realidad, un conjunto de pueblos que habitaban ambas mesetas cuando se produjo la conquista romana. Sus orígenes son inciertos, con restos arqueológicos muy dispares y en ocasiones confusos. Eran pueblos con una economía agraria, más bien pobre, que se agrupaban en confederaciones de tipo tribal y con grupos aristocráticos. Se establecían en poblados pequeños pero muy bien fortificados, poseían una metalurgia del hierro avanzada y una artesanía textil muy apreciada por los antiguos romanos.

A pesar de la apariencia defensiva que presentaban sus asentamientos (por ejemplo, los castros gallegos), no hay ninguna prueba concluyente que apoye la idea de que hayan sido pueblos organizadamente beligerantes. Desde los lusitanos, en el centro del actual Portugal, a los vascones, en Navarra, pasando por los galaicos, astures y cántabros, que personifican la influencia del mundo atlántico del Hierro en la Península.

-PUEBLOS COLONIZADORES

Las colonizaciones en la Península Ibérica se limitaron, fundamentalmente, a pequeños asentamientos muy escasos y breves. Los pueblos que llevaron a cabo la empresa, fenicios, griegos y cartagineses, dieron mayor importancia a comerciar y asegurarse el control de las riquezas mineras para sus metrópolis, que de asentarse de una forma estable en el territorio peninsular.

-Fenicios

La aparición de las culturas del occidente peninsular coincide hacia el siglo XII a. C. con la expansión fenicia por todo el Mediterráneo. La presencia fenicia está limitada a la costa de Andalucía y a una limitada zona de influencia interior y estuvo asociada al pueblo de Tartessos. A los fenicios se les atribuye la fundación de Gádes (actual Cádiz), en una fecha un tanto controvertida que las fuentes griegas y romanas remontan hacia el año 1100 a. C. Dicha ciudad habría sido la principal fuente del comercio fenicio con Tartessos.

Aunque hay objetos más antiguos, sólo se han encontrado asentamientos fenicios a partir del siglo VIII a. C. en las costas de Málaga y Granada. Eran factorías comerciales que se empleaban para traficar con los centros de producción de metales del interior de la Península, aunque también es probable que también hayan mantenido una economía agraria autosuficiente. Probablemente fueron ellos quienes introdujeron la metalurgia del hierro, bastante compleja, y el torno de alfarero.

-Griegos

Respecto a los griegos, se han encontrado bastantes objetos, principalmente vasijas cerámicas, en el territorio de Tartessos, pero sólo a partir del siglo VI a. C. son lo suficientemente abundantes como para pensar que fueron los propios griegos quienes los introdujeron, fundamentalmente a través del puerto de Huelva. Es posible que reemplazasen a los fenicios en esa tarea, aprovechándose de su creciente decadencia.

Se citan numerosas colonias griegas en los textos, pero de la mayoría de ellas no se conserva resto alguno. Es probable que se tratasen de enclaves iberos o fenicios utilizados por los navegantes griegos para pernoctar, aprovisionarse y comerciar con los pueblos indígenas del interior, y a los que acabaron por dar sus propios nombres griegos. Los arqueólogos sitúan la mayor parte de los enclaves en la costa de Alicante. El único asentamiento seguro es el de Emporion (Ampurias), en la costa de Gerona, fundada por los colonos procedentes de la ciudad griega de Massalia (actual Marsella) hacia el año 600 a. C. Muy pronto se convirtió en una colonia rica y próspera, que realizaba intercambios con el interior: los griegos proporcionaban cerámicas, vino y aceite a cambio de sal, esparto y telas de lino. Entre los siglos V y IV a. C. la colonia aumentó de tamaño, se amuralló y se dotó de una zona sagrada. Su convivencia con los iberos fue, hasta la época romana, bastante pacífica.

La influencia del pueblo griego sobre las tribus iberas con las que comerciaba es evidente, dados las muestras en el arte, la lengua y los signos culturales que los iberos suministran. Su situación de entendimiento entre ambos pueblos y el reino de Tartessos favoreció una época dorada en la que se produjo un proceso que se ha llamado de “mediterranización” de las culturas indígenas peninsulares.

-Cartagineses

La época de mayor presencia púnica en la Península Ibérica transcurre durante los siglos IX y III a. C. El pueblo cartaginés sustituyó a los comerciantes fenicios y se instalaron en las factorías comerciales costeras mediterráneas desde las que controlaban los productos del interior, principalmente las minas de Cástulo (Linares), mientras que dejaban su influencia sobre las culturas ibéricas. Existen abundantes cerámicas, objetos funerarios y restos de la influencia cultural cartaginesa, como el culto a la diosa Tanit y a otras divinidades en los antiguos asentamientos fenicios, sobre todo en Baria (Almería) y en Gades.

Según las fuentes clásicas, el general cartaginés Asdrúbal el Bello en el año 227 a. C. fundó la ciudad de Qart Hadasht, actual Cartagena, posiblemente sobre un anterior asentamiento tartésico denominado (Mastia Tarseion. Cartagena fue amurallada y reurbanizada y se convirtió en la principal base púnica de la Península Ibérica.

Además cabe destacar la colonia de Ebusus (Ibiza), enclave estratégico para el dominio naval de Cartago en el Mediterráneo occidental.

La influencia cultural que pudo ejercer Cartago en la Península parece escasa. Es posible que interviniesen en los alfabetos tartesio e ibero, y ciertas mejoras en la industria o en el cultivo.

-Una vez repasada la Prehistoria, es hora de realizar las siguientes actividades y ver los siguientes vídeos:

http://www.juanjoromero.es/prehistoria.swf

http://catedu.es/chuegos/historia/historia.swf

http://www.atapuerca.org/

http://www.cantabria.com/altamira/altamira.swf

http://www.enciclopedia-aragonesa.com/monograficos/historia/prehistoria/multimedia/animaciones/Paleolitico.htm

http://www.isftic.mepsyd.es/w3/eos/MaterialesEducativos/mem2001/huellas/origenes/main.html

http://www.educared.net/concurso2004/1680/Azorin-Club/Azorin-Club/index.htm

http://www.nuestrosorigenes.com/

http://ares.cnice.mec.es/ciengehi/c/04/animaciones/a_fc_anim01_1_v00.html

http://www.isftic.mepsyd.es/w3/eos/MaterialesEducativos/mem2000/arqueologia/index.html

http://www.youtube.com/watch?v=4TqdMEo4vXU&feature=player_embedded

http://www.youtube.com/watch?v=PsoT68hMtRs&feature=player_embedded

http://www.youtube.com/watch?v=92lK4wN-gjw&feature=player_embedded

http://www.youtube.com/watch?v=SHceXEs4jgs

http://www.youtube.com/watch?v=qsAmywqyfcg&feature=related

http://www.youtube.com/watch?v=UrV_VvsibLU&feature=related

http://www.youtube.com/watch?v=B3T0ycX-Y24&feature=related

http://www.youtube.com/watch?v=V5R54r2aeDg&feature=related

http://www.youtube.com/watch?v=DbzwzQHpW10&feature=related

http://www.youtube.com/watch?v=w9_OlRZfQlw&feature=related

http://www.youtube.com/watch?v=LU6rLh9S3aI&feature=related

http://www.youtube.com/watch?v=gpD9sSWXlTk&feature=related

http://www.youtube.com/watch?v=1wwYki5bq3Y&feature=related

http://www.youtube.com/watch?v=OLw1T7L_zZM&feature=related

http://www.youtube.com/watch?v=zkl6Yp5OoIU&feature=related

http://www.youtube.com/watch?v=xCMs16jhkYg&feature=related

http://www.youtube.com/watch?v=q-JarfeARrY&feature=related

http://www.youtube.com/watch?v=sHYGLjGgveU&feature=related

http://www.juntadeandalucia.es/averroes/recursos_informaticos/proyectos2004/andalucia/FORMATO%20WEB/prehistoria.htm

http://www.ceipjuanherreraalcausa.es/Recursosdidacticos/QUINTO/datos/02_Cmedio/datos/05rdi/ud14/02.htm

http://www.clarionweb.es/5_curso/c_medio/cm514/cm51401.htm

http://www.juntadeandalucia.es/averroes/ceip_san_tesifon/recursos/curso5/caza_prehistoria/C_T_LA_PREHISTORIA.html

http://www.juntadeandalucia.es/averroes/html/adjuntos/2007/09/13/0030/prehistoria/presentacion.htm

http://edu.jccm.es/cp/antoniomachado/cuadernia/prehistoria/index.html

http://www.educared.net/concurso2009/WEB_400/menu.htm

ORGANIZACIÓN TERRITORIAL E INSTITUCIONAL DE ESPAÑA

España es una nación miembro de la Unión Europea, constituido en Estado social y democrático de Derecho y cuya forma de gobierno es la monarquía parlamentaria. Su territorio, con capital en Madrid, ocupa la mayor parte de la Península Ibérica, al que se añaden los archipiélagos de las Islas Baleares (en el mar Mediterráneo occidental) y de las Islas Canarias (en el océano Atlántico nororiental), así como en el norte del continente africano las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, además de los distritos y posesiones menores de las islas Chafarinas, el peñón de Vélez de la Gomera y el peñón de Alhucemas. El municipio de Llívia, rodeado totalmente por territorio francés, en los Pirineos, completa el conjunto de territorios junto con la isla de Alborán, las islas Columbretes y una serie de islas e islotes frente a sus propias costas.

Tiene una extensión de 504.645 km², siendo el cuarto país más extenso del continente, tras Rusia, Ucrania y Francia. Con una altitud media de 650 metros es uno de los países más montañosos de Europa. Su población es de 46.951.532 habitantes, según datos del padrón municipal de 2010.

De acuerdo con la Constitución Española, el castellano o español es la lengua oficial del Estado y todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla. En 2006, era la lengua materna del 89% de los españoles. Otras lenguas, también españolas, son reconocidas como cooficiales en diversas comunidades autónomas, conforme a los estatutos de autonomía. La Constitución reconoce que las modalidades lingüísticas de España son uno de sus patrimonios culturales, objeto de especial respeto y protección.

El territorio peninsular comparte fronteras terrestres con Francia y con el principado de Andorra al norte, con Portugal al oeste y con el territorio británico de Gibraltar al sur. En sus territorios africanos, comparte fronteras terrestres y marítimas con Marruecos. Comparte con Francia la soberanía sobre la isla de los Faisanes en la desembocadura del río Bidasoa.

-Gobierno y política

España es una monarquía parlamentaria, con un monarca hereditario que ejerce como Jefe de Estado —el Rey de España—, y un parlamento bicameral, las Cortes Generales, constituidas por Congreso de los Diputados y Senado.

División de poderes

El poder ejecutivo lo forma un Consejo de Ministros presidido por el Presidente del Gobierno, que ejerce como Jefe de Gobierno. Es el monarca quien propone al Presidente del Gobierno tras las elecciones generales y quien lo mantiene en el cargo mientras conserve la confianza del Congreso de los Diputados.

El poder legislativo se establece en las Cortes Generales, que son el órgano supremo de representación del pueblo español. Las Cortes Generales se componen de una cámara baja, el Congreso de los Diputados, y una cámara alta, el Senado. El Congreso de los Diputados cuenta con 350 miembros elegidos por votación popular, en listas cerradas y mediante representación proporcional elegidos por circunscripciones provinciales, para servir en legislaturas de cuatro años. El sistema no es absolutamente proporcional puesto que existe un número mínimo de escaños por circunscripción (3) y se usa un sistema proporcional levemente corregido para favorecer las listas mayoritarias (el Sistema d’Hondt). El Senado cuenta actualmente con 259 escaños, de los cuales 208 son elegidos directamente mediante voto popular, por circunscripciones provinciales, en cada una de las cuales se eligen 4 senadores, siguiendo un sistema mayoritario (3 para la lista mayoritaria, 1 para la siguiente), excepto en las islas, Baleares y Canarias (en los que la circunscripción es la isla) y los otros 51 son designados por los órganos regionales para servir, también, por períodos de cuatro años.

El poder judicial está formado por el conjunto de Juzgados y Tribunales, integrado por Jueces y Magistrados, que tienen la potestad de administrar justicia en nombre del Rey.

-Estado de las Autonomías

España es en la actualidad lo que se denomina un “Estado de Autonomías”, un país formalmente unitario pero que funciona como una federación descentralizada de comunidades autónomas, cada una de ellas con diferentes niveles de autogobierno. Las diferencias dentro de este sistema se deben a que el proceso de traspaso de competencias del centro a la periferia fue pensado en un principio como un proceso asimétrico, que garantizase un mayor grado de autogobierno sólo a aquellas comunidades que buscaban un tipo de relación más federalista con el resto de España –comunidades autónomas de régimen especial– (Andalucía, Cataluña, Galicia, Navarra y País Vasco). Por otro lado, el resto de comunidades autónomas –comunidades autónomas de régimen común– dispondría de un menor autogobierno. Sin embargo, estaba previsto que a medida que fueran pasando los años, estas comunidades fueran adquiriendo gradualmente más competencias.

Hoy en día, España está considerada como uno de los países europeos más descentralizados, ya que todos sus diferentes territorios administran de forma local sus sistemas sanitarios y educativos, así como algunos aspectos del presupuesto público; algunos de ellos, como el País Vasco y Navarra, además administran su financiación pública sin casi contar (a excepción del cupo) con la supervisión del gobierno central español. En el caso de Cataluña, Navarra y el País Vasco, están equipados con sus propios cuerpos policiales, totalmente operativos y completamente autónomos que remplazan las funciones de la Policía Nacional en estos territorios, salvo en Navarra todavía en proceso de traspaso.

-Defensa

La responsabilidad de la defensa nacional recae en las Fuerzas Armadas que tienen asignadas por medio del artículo octavo de la Constitución Española “la misión de garantizar la soberanía e independencia de España defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional”.

Las Fuerzas Armadas Españolas se han dividido tradicionalmente en tres armas: Ejército de Tierra, Armada y Ejército del Aire. A estas armas se suma la Guardia Real, un cuerpo protocolario segregado que realiza labores fundamentalmente de seguridad.

España forma parte de las naciones más importantes del EUFOR, y del Eurocuerpo, así mismo ocupa una posición destacada en la estructura de la OTAN, en la que ingresó en 1982. Además de ser la sexta flota naval más poderosa y poseer el cuerpo de Infantería de Marina más antiguo del mundo.

-ORGANIZACIÓN TERRITORIAL

España es una nación organizada territorialmente en 17 comunidades autónomas y 2 ciudades autónomas. El Título VIII de la constitución establece la organización territorial del Estado en municipios, provincias y comunidades autónomas, éstas con competencias para gestionar sus propios intereses con un amplio nivel de autonomía, poderes legislativos, presupuestarios, administrativos y ejecutivos en las competencias exclusivas que el Estado les garantiza a través de la Constitución y de cada Estatuto de autonomía. Aunque Navarra no se constituyó propiamente en Comunidad Autónoma, siendo una Comunidad Foral, y no habiendo desarrollado un Estatuto de Autonomía, sino articulando un una mejora de sus fueros tradicionales, es considerada comunidad autónoma a todos los efectos, según la interpretación del Tribunal Constitucional.

Cada comunidad autónoma está formada por una o varias provincias, haciendo un total de 50.

-Límites geográficos

Situada en Europa Occidental, ocupa la mayor parte de la península Ibérica y, fuera de ella, dos archipiélagos principales (el de las islas Canarias en el océano Atlántico y el de las islas Baleares en el mar Mediterráneo), dos ciudades, Ceuta y Melilla, en el norte de África, la isla de Alborán y una serie de islas e islotes se encuentran frente a las costas peninsulares, como las islas Columbretes. Además, consta de posesiones menores no continentales como las islas Chafarinas, el peñón de Vélez de la Gomera y el peñón de Alhucemas, todos frente a la costa africana.

Los límites físicos de España son los siguientes: al oeste, Portugal y el océano Atlántico; el mar Mediterráneo al este; el estrecho de Gibraltar, océano Atlántico y mar Mediterráneo al sur; y los Pirineos, junto con el golfo de Vizcaya y el mar Cantábrico al norte.

-Lenguas

El idioma oficial y el más hablado en el conjunto de España, por un 99% de la población, es el español, lengua materna del 89% de los españoles, que puede recibir la denominación alternativa de castellano. La estimación del número de hablantes en todo el mundo va desde los 450 a los 500 millones de personas, siendo la segunda lengua materna más hablada tras el chino mandarín. Se prevé que se afiance como segunda lengua de comunicación internacional tras el inglés en el futuro, y es la segunda lengua más estudiada tras el inglés.

Además se hablan otras lenguas, que pueden ser oficiales en sus regiones de acuerdo con la Constitución o los Estatutos de Autonomía de cada Comunidad Autónoma. Ordenadas por número de hablantes, estas lenguas son:

  • Catalán (9% de la población), cooficial en Cataluña e Islas Baleares. Es hablado también, sin estatus de cooficialidad, en la llamada Franja de Aragón y en la comarca del Carche murciano. Oficialmente se denomina Valenciano en la Comunidad Valenciana, donde también es cooficial.
  • Gallego (5% de la población), cooficial en Galicia. Es hablado también en algunas zonas de las provincias de Asturias, León y Zamora, sin estatus de cooficialidad.
  • Euskera (1% de la población), cooficial en el País Vasco y tercio norte (zona vascófona) de Navarra, donde se denomina estatutariamente vascuence. Es hablado también en la zona mixta de Navarra (donde el euskera, sin ser oficial, goza de cierto reconocimiento) y de forma muy minoritaria en la no vascófona.
  • Occitano, oficial en Cataluña, donde es hablado, en su variedad aranesa, en los municipios del Valle de Arán (Lérida).

También se hablan una serie de lenguas o dialectos románicos que no tienen estatus de lengua oficial: el asturleonés hablado en Asturias (llamado asturiano o bable, reconocido por medio del artículo 4 del estatuto de autonomía que promueve su uso y protección), en zonas de Cantabria (llamado cántabro, montañés o pasiego), León, Zamora, Salamanca (llamado leonés) y Extremadura (llamado altoextremeño). En Aragón, la Ley de Lenguas de 2009 define que los idiomas aragonés y catalán son “lenguas propias originales e históricas” de la Comunidad Autónoma, si bien sin llegar a concederles el grado de cooficialidad. Igualmente, el portugués en algunas localidades fronterizas extremeñas, prácticamente desaparecido.

-LA CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA

La Constitución Española de 1978 es la norma suprema del ordenamiento jurídico del Reino de España, a la que están sujetos los poderes públicos y los ciudadanos de España, en vigor desde el 29 de diciembre de 1978.

La Constitución fue ratificada en referéndum el 6 de diciembre de 1978, siendo posteriormente sancionada por el Rey el 27 de diciembre y publicada en el Boletín Oficial del Estado el 29 de diciembre del mismo año. La promulgación de la Constitución implicó la culminación de la llamada Transición Española, que tuvo lugar como consecuencia de la muerte, el 20 de noviembre de 1975, del anterior Jefe del Estado, el General Francisco Franco, precipitando una serie de acontecimientos políticos e históricos que transformaron el anterior régimen franquista en un Estado Social y Democrático de Derecho, bajo la forma política de Monarquía Parlamentaria.

Su título preliminar proclama un Estado social y democrático de Derecho que propugna como valores superiores del ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político. Así mismo, se afianza el principio de soberanía popular, y se establece la monarquía parlamentaria como forma de gobierno.

La Constitución establece una organización territorial basada en la autonomía de Municipios, Provincias y Comunidades Autónomas, rigiendo entre ellos el principio de solidaridad. Tras el proceso de formación del Estado de las Autonomías, las Comunidades Autónomas gozan de una autonomía de naturaleza política que configura a España como un Estado regional. Las Entidades Locales, como los Municipios y las Provincias, gozan de una autonomía de naturaleza administrativa, cuyas instituciones actúan en base a criterios de oportunidad dentro del marco legal fijado por el Estado y las Comunidades Autónomas.

El Rey es el Jefe del Estado, figura que desempeña funciones de naturaleza eminentemente simbólica y que carece de poder efectivo de decisión. Sus actos tienen una naturaleza reglada, cuya validez depende del refrendo de la autoridad competente que, según el caso, es el Presidente del Gobierno, el Presidente del Congreso de los Diputados, o un Ministro.

La división de poderes, idea fundamental en el pensamiento liberal, es el eje del sistema político. En la base, la soberanía nacional permite la elección, por sufragio universal (varones y mujeres mayores de 18 años), de los representantes del pueblo soberano en las Cortes, configuradas en base a un bicameralismo atenuado integrado por el Congreso de los Diputados y el Senado. Ambas Cámaras comparten el poder legislativo, si bien existe una preponderancia del Congreso de los Diputados, que además es el responsable exclusivo de la investidura del Presidente del Gobierno, y su eventual cese por moción de censura o cuestión de confianza. No obstante, tanto el Congreso como el Senado ejercen una tarea de control político sobre el Gobierno mediante las preguntas e interpelaciones parlamentarias.

El Gobierno, cuyo Presidente es investido por el Congreso de los Diputados, dirige el poder ejecutivo, incluyendo la Administración Pública. Los miembros del Gobierno son designados por el Presidente, y junto a él, componen el Consejo de Ministros, órgano colegiado que ocupa la cúspide del poder ejecutivo.

El Gobierno responde solidariamente de su actuación política ante el Congreso de los Diputados, que dado el caso, puede destituirlo en bloque mediante una moción de censura, que necesariamente debe incluir un candidato alternativo que será inmediatamente investido Presidente del Gobierno.

El poder judicial recae en los jueces y en el Consejo General del Poder Judicial como su máximo órgano de gobierno. El Tribunal Constitucional controla que las leyes y las actuaciones de la administración pública se ajusten a la Carta Magna.

La Constitución Española de 1978 se compone de un preámbulo, once títulos (un Título Preliminar y diez numerados), cuatro disposiciones adicionales, nueve transitorias, una derogatoria y una final.

La Constitución, además de establecer la organización territorial e institucional de España, establece los derechos y libertades de los españoles, pudiendo aquí mencionar los siguientes:

  • Artículo 15: Derecho a la vida y a la integridad física y moral. Queda abolida la pena de muerte, salvo en tiempo de guerra.
  • Artículo 16: Libertad ideológica, religiosa y de culto. Aconfesionalidad del Estado.
  • Artículo 18: Derecho al honor, a la propia imagen, y a la intimidad personal y familiar. Inviolabilidad del domicilio, salvo consentimiento del titular, resolución judicial o flagrante delito. Inviolabilidad de las comunicaciones.
  • Artículo 19: Libertad de circulación y residencia.
  • Artículo 20: Libertad de expresión e información. Libertad de cátedra. Prohibición de la censura previa. Resolución judicial necesaria para el secuestro de publicaciones.
  • Artículo 21: Derecho de reunión pacífica y sin armas sin necesidad de autorización previa. Obligación de comunicación previa a la autoridad para reuniones y manifestaciones en lugares públicos, que sólo podrán ser prohibidas por razones fundadas de orden público.
  • Artículo 22: Derecho de asociación. Ilegalidad de asociaciones que persigan fines o utilicen medios tipificados como delito. Prohibición de las asociaciones secretas o de carácter paramilitar.
  • Artículo 23: Derecho de participación en los asuntos públicos. Sufragio universal activo y pasivo. Igualdad en el acceso a la Función Pública.
  • Artículo 24: Tutela judicial efectiva, prohibición de la indefensión, derecho al juez predeterminado por la Ley, a la presunción de inocencia, derecho a la asistencia letrada, derecho a la prueba, derecho a no declarar contra sí mismos ni a declararse culpable, derecho al proceso público sin dilaciones indebidas y con todas las garantías.
  • Artículo 25: Legalidad e irretroactividad penal. Judicialidad de la pena. Prohibición de los trabajos forzados. Reinserción y reeducación como objetivos de la pena.
  • Artículo 26: Prohibición de los Tribunales de Honor.
  • Artículo 27: Derecho a la educación. Obligatoriedad y gratuidad de la enseñanza básica. Derecho de los padres a que sus hijos reciban formación religiosa. Libertad de creación de centros de enseñanza.
  • Artículo 28: Derecho de sindicación, pudiendo exceptuarse en las Fuerzas Armadas y limitarse en otros funcionarios públicos. Derecho de huelga con el límite de respetar los servicios esenciales para la comunidad.
  • Artículo 29: Derecho de petición por escrito con los efectos predeterminados en la Ley. Limitación para los miembros de las Fuerzas Armadas, que no podrán ejercer el derecho de petición de forma colectivo, sino sólo a título individual y con arreglo a su legislación específica.
  • Artículo 30: Derecho y deber de defender España. Objeción de conciencia.
  • Artículo 32: Derecho a contraer matrimonio.
  • Artículo 33: Derecho a la propiedad privada y a la herencia. Expropiación forzosa.
  • Artículo 34: Derecho de fundación.
  • Artículo 35: Derecho al trabajo.
  • Artículo 38: Libertad de empresa.

-Realicemos a continuación las siguientes actividades relacionadas con la organización territorial e institucional de España y con la Constitución Española:

http://www.xtec.net/~ealonso/flash/espauto3e.html

http://www.xtec.net/~ealonso/flash/esprovin3e.html

http://www.xtec.net/~ealonso/flash/espauto2e.html

http://www.xtec.net/~ealonso/flash/espauto2ecap.html

http://www.xtec.net/~ealonso/flash/esprovin2e.html

http://www.xtec.net/~ealonso/flash/espauto1e.html

http://www.xtec.net/~ealonso/flash/espauto1ecap.html

http://www.xtec.net/~ealonso/flash/esprovin1e.html

http://www.juntadeandalucia.es/averroes/colegiolasalud/constitucion.htm

http://cplosangeles.juntaextremadura.net/web/cmedio5/la_constitucion/index.htm